jueves, 13 de noviembre de 2014

Toros nunca más

En 2007, paseando por Madrid y antes de ir a Granada y Atarfe, me compré algunas cosas con el toro. Al volver a casa, di todo a las gentes porque el impacto del espectáculo me dañó la retina. Ahora, tras ya algunos años pasados, ya veo sin lastimarme, pero sigo sin comprar nada que tenga toros.

La dama de Elche


Nunca, absolutamente nunca es tan lindo como ver una pieza así con los propios ojos. Hace muchos años me fui al Museo Arqueológico Nacional y me encanté con su carita, que ya conocía a través del profesor de Culturas el el curso de posgrado de PUC. Lástima que de la segunda vez, en 2014, ¡la máquina estaba sin la tarjeta!

La Mano


Soy enamorada por este señor desde la primera vez que le vi en el Prado. Tengo montones de cosas con su cara. Una vez me gané un imán en un kiosko, tal fue mi emoción al verlo. Me gusta la camiseta negra con la mano. De esta vez me compré la segunda, cuando me fui al Prado de nuevo.

Primer oso


Seguro la primera foto del Madroñero. Luego me compré algunas postales que en aquella época tenía una colección. Andaba por Madrid sin saber de nada, sin conocer nada, completamente perdida. La experiencia te cambia y ya ando sin mapa.

Primera foto


Estoy casi segura que esta fue la primera foto del Ángel que yo saqué en Madrid con mi Cannon (QEPD)

lunes, 10 de noviembre de 2014

Granada


De mi primer viaje a Granada no tengo ninguna foto. En 2007, aunque ya existieran las cámaras digitales, no tenía ninguna. Siempre he sido aficionada a mi Cannon, así que no la había comprado ninguna. Pero he ido a Granada este 2014 y encontré muchas cosas desde aquel tiempo, como este grafitti en la calle de la universidad. Me emocioné mucho al reverlo.

Mi guía viajandante


No consigo dejar este guía, aunque ya sea bien viejito, pues es el primero (y único), de 2007. Me lo compré en Rio, durante mi Semana Carioca (que la disfrutaba, vehementemente en aquellos años). Me lo compré el 06 de junio. Hasta hoy marco las ciudades que voy. Ya suman 87 visitadas (algunas siempre) a lo largo de esos ocho años de viajes anuales, menos en 2009 por problemas que insisto en no acordarme, en la universidad.

El toro de Osborne



Había en mí una desesperación (y todavía hay) por conocer todo. Ya había viajado desde 1998 por América pero ir a España era todo una aventura impar. Con el guía en la mano, ya sabía lo que quería. Y quería todo. Sin embargo, algunas cosas eran más importantes, como Toledo. La verdad es que me iba a estudiar en Granada, en un curso de verano que había en aquellos años. Un ex-alumno iba conmigo pues éramos tres los que habían ganado la beca. Una explosión de felicidad cuando vi al toro de Osborne en la carretera. "¡Todo, todo y todo!" (de una propaganda muchísimo más reciente)

Primer paseo intercontinental


Mi primer viaje intercontinental fue en julio 2007. Me acuerdo que estaba con miedo. ¿Cruzar el Charco? ¡Cuánto pavor! Pero me acostumbré con la idea y antes, cuando de mi Semana carioca en Corpus Christi, me compré un guía visual de Folha de São Paulo para aprender algo. Me acuerdo que, nerviosa, conseguí un hotel en Madrid por mi club de vacaciones. Volví muchas veces al mismo lugar, pero en un dado momento ya no. Tengo muchas y buenas recordaciones del Hotel Florida Norte, de donde se veía el complejo Príncipe Pío, hasta hoy mi mejor lugar para pasear indoor.