lunes, 10 de noviembre de 2014

El toro de Osborne



Había en mí una desesperación (y todavía hay) por conocer todo. Ya había viajado desde 1998 por América pero ir a España era todo una aventura impar. Con el guía en la mano, ya sabía lo que quería. Y quería todo. Sin embargo, algunas cosas eran más importantes, como Toledo. La verdad es que me iba a estudiar en Granada, en un curso de verano que había en aquellos años. Un ex-alumno iba conmigo pues éramos tres los que habían ganado la beca. Una explosión de felicidad cuando vi al toro de Osborne en la carretera. "¡Todo, todo y todo!" (de una propaganda muchísimo más reciente)

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